The Outer Spaces

3 de enero de 2008

Tres Curvas de Rendimientos en U$S



La primer curva intenta representar el periodo hasta el año 1998, mientras que la segunda representaría los años recesivos 1999 hasta 2002 inclusive, y la tercera, el mercado de capitales en U$S actual para la economía argentina.
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A muy grandes rasgos, la persistencia de altas tasas nominales en U$S durante la dinámica de movimiento desde la segunda curva hacia la tercera curva (actual), explicaría la dinámica de precios observada durante los años de alto crecimiento agregado real.
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Si la curva actual se moviera hacia una curva aproximada a la curva primera, la tasa de inflación observada podría estabilizarse o descender.
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Al no haber ocurrido así, la administración de la demanda (junto con la politica del Banco Central) debió enfrentar una restauración de la intertemporalidad normal activando los fenómenos de ambas teorías cuantitativas del dinero simultaneamente.
La intensa mejora en los términos de intercambio para Argentina, que representarían el estado de la efectividad de las tasas internacionales de interés para su economía, pudo así ser vinculada a una recuperación del volumen de crédito real en Dolares tal, que soporto una tendencia inflacionaria creciente impuesta por la persistencia de las tasas largas en Dolares a no descender, en el contexto de recuperación interna simultanea a la mejora de sus términos de intercambio (por el auge internacional).
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A muy grandes rasgos, podría tal vez decirse que los sectores NT (ej. Inmuebles) habrían importado inflación exterior, mientras que los demás sectores habrían importado crecimiento agregado real. Es decir, en el transito hacia la recuperación de un PBI en Dolares de los tiempos del régimen de Convertibilidad, durante un auge internacional, los NT habrían importado inflación en Dolares, mientras que los demás sectores habrían importado crecimiento agregado real en Dolares, con ello liderando el comportamiento del PBI en Dolares (reales).
En este contexto, las tasas largas en Dolares para Argentina podrían haber determinado entonces la tendencia de la tasa de inflación y no el comportamiento agregado real.

Si la proyección internacional de la propia performance agregada internacional a plazo se deteriora debido, por ej., a la alteración de determinados Fundamentals internacionales como la emergencia de una crisis de crédito en las principales monedas, y ello, al afectar prospectivamente la performance de los términos de intercambio para Argentina, alterase el nivel de las tasas largas en Dolares para el país (o los rendimientos actuales de las obligaciones internacionales ya existentes), ello posiblemente tendría gravitacion sobre la tendencia de la tasa de inflación de Argentina, a través de su incidencia sobre los sectores NT, pero en una manera que de ningún modo podría calificarse de automática, sino quizás fundamentalmente ligada a los costos de reposición. Es decir, la baja en la calificación internacional de las obligaciones argentinas en moneda externa solamente afectarían a la tendencia inflacionaria interior, si y solo si, cuando los sectores NT deciden su volumen de operación corriente, la calificación de las obligaciones afecta las decisiones de precios de oferta de esos sectores, en el sentido de que altere negativamente sus proyecciones sobre el curso futuro de los costos de reposición cuya magnitud se esta decidiendo corrientemente.
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En tales casos, la alteración de las tasas de interés largas en Dolares, al alterar la tendencia de la tasa de inflación interna de la economía Argentina mientras que aun los términos de intercambio no se han movido un ápice, o quizás aun hayan mejorado en el margen, lo único que harían es alterar la relación de la recuperación de los niveles agregados reales a partir de la ya mencionada simultaneidad de las 2 Teorías Cuantitativas del Dinero y sus características. Es decir, alterarían la magnitud de la redistribución nominal requerida para recuperar o sostener un volumen dado de agregacion real.
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Dicho grosso modo, y omitiendo la dinámica (que en parte ya fue analizada en otros textos de Chespiritu) propia, lo anterior equivaldria a decir que las tasas de interés reales de corto plazo en Dolares bajan en el margen (digamos, con la constancia o la mejora de los términos de intercambio) gracias a la política económica vigente, aun con ajustes graduales al alza de las tasas nominales en Dolares de corto plazo (por su equivalente en pesos), mientras que las tasas de interés reales de largo plazo van al alza, posibilitando una expansión del crecimiento agregado real aun soportando niveles crecientes de precios.
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Esto obedece, en términos generales, al hecho de que la baja en las tasas de interés reales cortas permite mas que descontar dichas alzas de precios, o bien, que la baja en las tasas de interés reales cortas permite mas que descontar, en las circunstancias actuales y recientes, el alza en las tasas de interés reales largas. Pero la demostración de este hecho se vincula intensamente a las cuestiones dinámicas de la salida de un ciclo previo (analizadas en otros textos).
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