The Outer Spaces

16 de abril de 2009

Titanes en el Ring

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Continuando con algunos temas anteriores que aún siguen ganando vigencia, se observa que la política del Banco Central de Argentina en los recientes años, contraria al uso de una moneda estándar como unidad de cuenta y riesgo (lo que se hubiera posibilitado en un régimen de metas de inflación, como el que se mencionó varias veces en el blog de la ciencia maldita) llevó hacia una trampa de liquidez por resultar divergente respecto de la inversión de la curva mundial de rendimientos, y por ese motivo, emplazó a la política fiscal en una posición contragradiente tal que debía tratar de acomodar esa situación de un creciente riesgo de base sistémico en la curva de rendimientos de la economía de este país.
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De modo que en un sentido, las finanzas del Estado Nacional estuvieron obligadas a operar contratendencia a la política del Banco Central de Argentina.
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Esto contrasta con la funcionalidad de la política fiscal en una economía en la que ambas instancias operan hacia una misma dirección, como sucede de modo no deseado en períodos, en ciertos regímenes monetarios que dan lugar imprevisiblemente a comportamientos cíclicos como en Keynes, y que no es otra (la función del gasto estatal) que corregir el comportamiento de la curva de rendimientos del sistema de intermediación financiera, del que emerge no solo la cantidad sino la composición de la demanda efectiva (es decir, el nivel del equilibrio entre demanda agregada y oferta agregada, que siempre están en equilibrio en una teoría macroeconómica-aunque no en una microeconómica; y tambien la composición relativa: consumo-presente y/o exportaciones netas, inversión-consumo futuro: situación que también se decide en dicho sistema, según las posibilidades que permite en cada momento el régimen monetario; ej. en Argentina, no flotar)
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Una resumen aproximado de lo que haría la política fiscal en una situación en que operara con sinergia junto a la Banca Central (el mercado dicta una curva inconveniente de tasas y entre ambos se oponen), contraria a la que se ha observado en Argentina (la no flotación dicta una curva de tasas inconveniente y el fisco se opone, durante un auge externo que se lo permite), se puede observar en un texto anterior del blog.
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2 comentarios:

PPP dijo...

te aclaro en primer lugar que no soy conomista, apenas un amateur y sanguíneo bolsero, pero dos comentarios tengo para tu nota: 1) Que hoy la liquidez de los bancos favorece una tasa activa real que sigue siendo negativa; y es que me pregunto, qué interés tiene hoy un banco para fondearse con un plazo fijo con el parate que hay y el incremento en la mora? Después, que se muestren renuentes a prestar la guita y jugar con pases con el Central, ya es otra cosa y atenti al zarpazo a los encajes o la "invitación" a suscribir un símil bono patriótico 2) Respecto a las Expos y la política cambiaria, si lo analizás bién, te vas a dar cuenta que desde el Ejecutivo se persigue mantener el mismo superávit que en el 2008, reprimiendo con Moreno si es necesario a los importadores; porque lo seguro es que con esta inflación, si bién existe interés al ingreso de dólares que compensen la demanda privada, cualquier pequeña caída en la demanda pondría al Ejecutivo en la obligación de salir a comprar esos greens con guita de la maquinita, ahora que el superávit fiscal es una ficción, dada que la inflación se come el "deslizamiento administrado" que hacen desde el BCRA. Y esa guita que emitiría el Ejecutivo para comprar terminaría más temprano que tarde volcándose al verde o frenando el pase vía incremento fuerte de tasas por el BCRA. Acá la madre del borrego se verá después del 28 de Junio.

El Hombre de la Bolsa dijo...

Qué tal, PPP? Bueno, sobre los temas que ud. menciona, déjeme agregar algo en referencia a las tasas reales negativas de interés.

Hasta hace, digamos, un año, la economía argentina tenía: por un lado, un Dólar nominal a alrededor de $3, junto a rígidos impuestos (retenciones) al comercio exterior; mientras que por el otro lado, tenía Flotación nominal en todas las demás monedas.

Esa era la (discrecional) situación cambiaria, por así decir: Dólar Nominal Fijo con Retenciones Fijas, y Flotación Nominal en las demas monedas.

Si a eso se le agrega la Inversion de la Curva Mundial de Rendimientos, desde digamos 2005 en adelante (suba de tasas de ref., junto a caida en los rendimientos largos, que para argentina podria ponerse en: suba de tasas de ref., junto a Rally en commodities), queda un contexto en el que nacen las tasas reales negativas.

Como verá, esas tasas nacen en un contexto de movimiento de varios mercados a la vez.

Ahora viene la cuestión.

1.1-La suba constante de las tasas externas de referencia (vía mercados de dinero), se encuentra con la Flotación del peso del BCRA frente a todas las monedas diferentes del Dólar.

1.2-En el otro extremo, el Rally en commodities simultáneo, impulsa a crecer a los agregados monetarios en cantidad.

En la expansión cuantitativa de 1.2, se introduce un elemento cualitativo (la devaluación Nominal del Peso contra muchas monedas) que surge de 1.1.

Esto se traduce en que, el crecimiento de los Agregados Monetarios, se da con un creciente Riesgo de Base al mismo tiempo (riesgo de alargar el plazo de la cartera), y esto queda en que se da con un cambio en la situacion relativa de las diferentes tasas de interes implicitas en dicha expansión: aumentanto cada vez mas las relativamente largas, a causa de la devaluacion nominal contra aquellas monedas (mientras los agregados van creciendo!!).

De ahi se deduce que iba a haber una caida relativa en el crecimiento de la Inversión (incluyendo ciertas importaciones), y un aumento relativo en el crecimiento del Consumo. De este último fenómeno surge el aumento de precios y así, el tema de las tasas reales de interés.

El BCRA pudo soportar pagar y cobrar tasas reales negativas de interés, entre otras cosas, porque pudo colocar sus Reservas en las crecientes tasas de ref. externas propias de la Inversión de la Curva externa.

Pero eso trasladó el problema que se da entre 1.1 y 1.2, a la cuestión fiscal; pues al caer la Inversión en Capitales reproductivos, el Estado se vió forzado a invertir fondos propios.

Si el gasto público debiera haberse moderado, debería haberlo hecho solo para, simultaneamente, bajar los impuestos al comercio exterior y el precio del Dólar, y lograr así que la curva local empiece a normalizarse bajando sus rendimientos a plazo.

Un saludo.

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